La situación de los discapacitados en la ciudad de
Santo Domingo en la actualidad es lamentable.
La discapacidad es aquella condición bajo la cual
ciertas personas presentan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o
sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan
impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, y en igualdad de
condiciones con las demás.
La discapacidad es una realidad humana percibida de
manera diferente en diferentes períodos históricos y civilizaciones. La visión
que se le ha dado a lo largo del siglo XX estaba relacionada con una condición
considerada deteriorada respecto del estándar general de un individuo o de su
grupo. El término, de uso frecuente, se refiere al funcionamiento individual e
incluye discapacidad física, discapacidad sensorial, discapacidad cognitiva,
discapacidad intelectual, enfermedad mental o psicosocial y varios tipos de
enfermedad crónica. La evolución de la sociedad dominicana ha ido mejorando
desde los años 1980 y se han desarrollado modelos sociales de discapacidad que
añaden nuevas apreciaciones al término. Por ejemplo, se distingue entre un
discapacitado (cuya habilidad es objetivamente menor que la de la media) y una
persona con capacidades distintas de las normales y que -aunque no representa
ninguna ventaja o inconveniente- a menudo es considerado un problema debido a
la actitud de la sociedad o el hecho de que los estándares están basados en
características medias.
La situación de los discapacitados en la ciudad de
Santo Domingo en la actualidad es lamentable. Aunque existen varias
organizaciones para el apoyo a discapacitados como Hogar de Niños
discapacitados Mustard Seed Communities Immanuel Granito de Mostaza, Asociación
Dominicana de Rehabilitación, la Fundación Pasos de Cristal, el Patronato Cibao
de Rehabilitación Inc. entre otras, la situación actual es muy lamentable y
atroz para los discapacitados.
Algunas causas son: la existencia a nivel nacional
de un gran desequilibrio social y exclusión para los discapacitados, falta de
oportunidades para las personas afectadas por grandes discapacidades, la
comunicación entre estos y los demás dominicanos es de total discriminación
hacia los discapacitados, el gobierno no apoya lo suficiente a las ONG a favor
de las personas con esta condición, etc.
Con estas causas se puede observar cómo es la
situación en la ciudad de Santo Domingo y la valorización de los ciudadanos
hacia estas personas, esta situación es verdaderamente lamentable.
El rechazo a los discapacitados por su condición
física de parte de los demás ciudadanos. En la ciudad de Santo Domingo, los
ciudadanos viven indiferentes frente a esta realidad y no la aceptan.
Irrespetos por parte de los ciudadanos con
capacidades normales, por ejemplo, los ciudadanos de condición normal tratan de
manera discriminatoria, y en algunos casos se burlan, frente a estos individuos
de condiciones de especial atención.
Además hay rechazo por parte de empresas a brindar oportunidades de trabajo, solo por la
condición de discapacitados que presentan estas personas. Muchas personas creen
que por tener alguna discapacidad en el cuerpo, los discapacitados no tienen
capacidad para hacer ningún trabajo y por eso, estos están muchos desempleados.
Otra razón es la falta de comprensión de parte de
las personas. Los discapacitados no son comprendidos como deberían ser, porque
en el país muy pocas personas se preocupan por ellos y los hacen parte de su
vida diaria, al contrario, en la ciudad de Santo Domingo los discapacitados son
marginados por las demás personas.
Por
otro lado los discapacitados también son privados del derecho a relacionarse
con otras personas, a la enseñanza, a un puesto de trabajo y consecuentemente a
unos mínimos recursos de supervivencia. Solo por ser inválidos los excluyen de
empleos; accesibilidad a ciertos lugares, en algunos casos por el uso de sillas
de ruedas; falta de atención especial.
También la ausencia de campañas de concientización
para la población. En la sociedad dominicana vivimos con personas
discapacitadas entre nosotros pero no les brindamos la solidaridad necesaria
para una completa comodidad de estas personas con condiciones especiales.
La falta de legislaciones, normativas, orientación y
recursos dirigidos a las fabricas para la creación de productos para la
comodidad de los discapacitados. En el país, en muy pocos establecimientos hay
espacios para el paso de sillas de ruedas, en algunos no hay ascensores ni
rampas, automóviles especiales, etc.
Otra razón es la escasa o casi nula existencia de
transporte público especial para personas con movilidad reducida. Ya que
ninguno cuenta con la tecnología avanzada para la movilidad de estas personas.
En conclusión, todas estas razones demuestran que la
situación horrible, atroz y lamentable de las personas discapacitadas en la
ciudad de Santo Domingo es algo por lo que la sociedad dominicana debería
empezar a preocuparse, debido a que está afectando muy seriamente el desarrollo
y progreso del país, ya que, si no
ayudamos al ciudadano y compañero discapacitado, que es el que necesita más
ayuda, no ayudaremos a nadie y viviremos para nuestro propio beneficio.